jueves, 18 de agosto de 2011

La oficina en casa



¿Quién no ha pensado alguna vez en trabajar desde casa y olvidarse de madrugar, atascos y tener la posibilidad de organizar el tiempo y el trabajo por uno mismo? Seguro que muchos alguna vez nos lo hemos planteado, y en nuestros días es posible mediante las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Bienvenidos al teletrabajo.

La realidad en la que os movemos exige organizaciones flexibles y que se adapten rápidamente a los cambios. Además han de estar en continua comunicación con el mundo que les rodea. Estas dos situaciones hacen que el teletrabajo sea una forma eficaz de afrontar los retos que aparecen día a día.

El teletrabajo proporciona una nueva visión de la gestión de recursos humanos. Trae consigo nuevos modelos en la dirección de personas. Desaparece la forma tradicional de supervisión y la evaluación está más centrada en la consecución de objetivos y no tanto en los procesos. Por otra parte da a los trabajadores nuevas formas de organizar su vida, les permite trabajar desde casa y así evitar atascos en el camino al trabajo. Además supone retos por que los trabajadores han de ser capaces de solventar los problemas por si mismos

El desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación supone un espaldarazo para el desarrollo del teletrabajo. Internet ha creado nuevas formas de relacionarse con los clientes, proveedores, sociedad que las empresas no deben obviar. Es una potentísima herramienta que las organizaciones pueden utilizar para desarrollar sus negocios en cualquier lugar del mundo, permitiendo disponer de trabajadores a los que no les sea necesario trabajar en la oficina.

Las tecnologías de la información y la telecomunicación son una de las piezas clave para el desarrollo del teletrabajo. Internet es junto a los teléfonos móviles, una de las innovaciones que ha revolucionada la vida de las personas, y también la forma de trabajar. Podríamos hacer una clasificación de los servicios de Internet aplicables al teletrabajo en dos categorías:

  • Servicios orientados a la comunicación:
    • e-mail, que es el servicio más utilizado para enviar y recibir mensajes (listas de distribución, que son listas con direcciones de correo de gente interesada por un determinado tema).
    • grupo de noticias
    • conversaciones por Internet
  • Servicios orientados a la obtención de información:
    • World Wide Web: permite revisar y buscar información a través de la red de redes.
    • Transferencia de datos (FTP): permite transferir ficheros entre ordenadores conectados a la red.
    • Búsqueda de ficheros.
    • Conexión remota: permite la conexión de un ordenador a otro remoto accediendo a cualquiera de los servicios que éste ofrece a sus terminales locales.


En la actualidad, esta modalidad de trabajo en España solo ha sido adoptado por algunas grandes empresas y sólo supone un 8% de la fuerza laboral, pero existen varios motivos por los que las empresas no se lanzan a utilizar este sistema de trabajo. Entre estas barreras destacan: la ausencia de información y formación sobre el teletrabajo; desconfianza sobre sus ventajas; miedo a los cambios organizativos que supone; elevados costes de inversión y explotación.

A la vista de lo anteriormente comentado, existen puntos a favor y en contra sobre el teletrabajo, y como se ha comentado, en nuestro país todavía existen reticencias respecto a su desarrollo y aplicación. Todavía es necesario un cambio cultural y un compromiso en las empresas y en la sociedad para que esta forma de trabajar se convierta en una verdadera realidad. ¿ Estaríais dispuestos a teletrabajar?

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1 comentario:

Ana Ortega dijo...

El desarrollo de las tecnologías de la comunicación, como bien apuntas, afecta a todas las facetas del trabajo, incluso a la ubicación del mismo. Desde hace unos años se fomenta el “teletrabajo” como nuevo sistema de visión laboral y gestión de los recursos humanos, no obstante la gran mayoría de las ventajas que se le atribuyen beneficia o favorece al trabajador. Todos hemos oído comentarios del tipo; “A quién no le gustaría levantarse más tarde”, “Evitarse el transporte”, “No tener ni que cambiarse”;” no fichar”; “limitar la jornada laboral”. Desde mi punto de vista esta nueva forma de trabajo beneficia casi exclusivamente al trabajador facilitándole la vida y proporcionándole un mayor nivel de satisfacción lo que se intenta traducir en mayor productividad y por consiguiente mayor rentabilidad para la empresa. Éstas por su parte ahorran costes por ejemplo de instalaciones.. ¿Pero realmente es proporcional y rentable el ahorro de las empresas con la productividad que obtiene de los empleados?. Creo que habría que diferenciar los trabajos/tareas desarrolladas en cada puesto, ya que por ejemplo este nuevo sistema organizativo de empleo es muy beneficioso para algunos segmentos de la población: puede ser una vía de inserción en la sociedad de los discapacitados, para las personas que no puedan desplazarse, o para aquellas que por circunstancias personales necesiten desarrollar el trabajo en casa para pero para otro grupo de personas como los que trabajamos en la industria de los servicios financieros puede reportar nada más que consecuencias negativas al no tener contacto por ejemplo con el equipo de trabajo y perder parte de la información y tiempo por problemas de comunicación. He oído que empresas de nuestro sector lo estaban intentando implantar de forma escalonada, teletrabajan 2 días a la semana, hablando con personas que lo han puesto en práctica me confiesan que esos días trabajan menos. Creo que es un error intentar acoplar todas las innovaciones y modas a todas las empresas para que sean más competitivas. Si nos quejamos de que los niños ya no juegan en el parque ¿Por qué queremos trabajar en casa y fomentar ese aislamiento voluntario?.