domingo, 31 de julio de 2011

Desconectar en vacaciones teniendo smartphones ¿Realidad o fantasía?

El avance en la tecnología de telefonía móvil, con iPhone, Blackberry e internet en el móvil, han supuesto un fácil acceso al correo desde cualquier sitio y permiten estar trabajando a cualquier hora del día ante cualquier situación. Sin embargo, lo que para nuestro trabajo diario, es considerado como algo ventajoso, a la hora de intentar tener vacaciones, es uno de los obstáculos más importantes ante la paradoja de “desconectar”.
Según un estudio de Randstad, un 28% de los trabajadores siguen pensando en el trabajo durante los días de descanso, un 15% sigue pendiente de las posibles llamadas que atender desde la oficina y un 8% sigue en contacto a través de todos estos dispositivos. Este hecho, pone de manifiesto el llamado “síndrome del ejecutivo”
Un día normal: nos levantamos viendo las noticias en televisión mientras desayunamos, cogemos el metro y vamos leyendo el periódico en el móvil, llegamos a la oficina vemos las alertas de noticias como estamos el 100% del tiempo laboral disponibles en el correo electrónico, de vuelta a casa realizamos las llamadas con el manos libres y los auriculares puestos… ¿qué pretendemos en verano? ¿Qué todos estos hábitos pasen desapercibidos? Efectivamente no, seguiremos utilizando los GPS que nos lleven a los hoteles en vacaciones, revisaremos el correo electrónico en el móvil … con la única diferencia de no responder a teléfonos desconocidos.
¿Desconectar plenamente en vacaciones? Utopía… la realidad supera la ficción

3 comentarios:

LUIS GABARDA dijo...

VACACIONES CONECTADO

Creo que este artículo viene a resumir con datos lo que todos nosotros estamos sufriendo este verano.

Desde la llegada de los Smartphone todos nosotros estamos conectados permanentemente al trabajo queramos o no, dado que los Smartphone nos permiten tener el e-mail del trabajo abierto sin importar el lugar en el que estemos, lo que nos hace no llegar a desconectar nunca del ambiente de trabajo.
Considero personalmente que todos los avances que se han producido en los teléfonos nos han permitido mejorar nuestro nivel de vida y aprovechar mejor el tiempo dado que facilitan mucho las operaciones cotidianas como pueden ser los trámites bancarios, la reserva de entradas de cine, u otras como la orientación en carretera, al tener los dispositivos sistemas de GPS incorporados, pero por otro lado han empeorado la capacidad de vida al nunca realmente poder desconectar de la oficina a no ser que se decida no hacer uso de estos teléfonos, lo cual en muchos casos ya no es una opción.
En mi opinión estos avances compensan los inconvenientes a los que me refiero pero creo que siempre se debería intentar desconectar en vacaciones y principalmente disfrutar de la vida de uno mismo, en familia o no, pero eso sí, sin la sensación de estar expuesto a la tensión de tener que estar en todo momento pendiente de la oficina.

Creo que estos teléfonos han hecho que mejoremos nuestro nivel de vida enormemente pero que todavía no hemos averiguado el verdadero uso que se le debería dar cuando la gente está en vacaciones. Espero que algún día tanto la empresa como los trabajadores lleguemos a comprender o averiguar la medida justa y a partir de entonces volver a disfrutar tanto y sin tanta tensión como antes.

Juanejo dijo...

Mi recomendación....desde el 1 de agosto, móvil desconectado!!! eso sí son vacaciones!!!! Buen veranito a todos!!!

Mercedes Mora dijo...

Creo, que lo expone Sonia en a blog es muy interesante, y estoy al 100% de acuerdo con el mismo. Cuando llega el verano cada vez se nos hace un poco más complicado desconectar del trabajo. Tengo la sensación de que la tecnología no nos deja desconectar en vacaciones. Y esto es debido a que cada vez tenemos más posibilidades de llevarnos con nosotros parte de nuestro trabajo, lo cual es bueno, pero llegado el momento de desconectar para cargar las pilas puede suponer un problema.
Y es que los smartphones, portátiles, tabletas digitales y conexiones 3G, nos abre un mundo de posibilidades maravilloso para flexibilizar nuestro trabajo e incluso poder tener más vacaciones que antes de que existieran estas alternativas. Pero puede ser peligroso para todas aquellas personas que no saben desconectar (que son a las que se refiere Sonia en su blog).
Para ellas lo mejor es buscar una zona aislada, sin cobertura 3G, para irse de vacaciones. Realizar una inmersión, desconectar, dejar el móvil con buzón de voz y desconectarnos todo lo que nos podamos permitir.
Porque podemos aprovechar la facilidad de comunicaciones que tenemos para tratar de ir despachando asuntos en la medida de nuestras posibilidades. En estos casos una buena opción es encender el teléfono un par de horas al día para resolver las cuestiones más urgentes. Un rato por la mañana y otro a última hora de la tarde noche y zanjamos muchas cuestiones, sin que afecte de forma sensible a nuestras vacaciones.
Sin embargo, una última cuestión me gustaría dejar en el aire, realmente los smartphones ¿no nos dejan desconectar o somos nosotros los que no queremos?

Mercedes Mora